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Boca: vacío sí, último jamás

Poco tiene que ver aquellos muchachos que se colgaron del alambrado con la B y la Banda Roja, cargando a River. Ese accionar, digitado, armado y premeditado, conllevó la suspensión por una fecha de La Bombonera. Suspensión que se cumplió con un Boca-Colón a puertas cerradas, sólo con 22 futbolistas, los suplentes, Bianchi, Morant, la terna arbitral,el cuarto árbitro y los periodistas. Nada más.

Sin embargo, y acá va el detalle más irrisorio, el partido sin público contó con 700 efectivos. A todas luces una exageración que no se entiende, por ningún lado. No llega a haber 700 personas que puedan estar, legalmente, en la cancha, pero hay 700 efectivos. Sabemos que nunca los números del operativo son los reales, pero así haya 400, 300 efectivos...¿para cuidar a quien? Si ni los fantasmitas estuvieron...

Varios hinchas de Boca se convocaron para quedarse en las afueras de La Bombonera para alentar y hacer escuchar la pirotecnia. "Nunca jugarás solo", era el lema. Claro, hay una gran porción del estadio y del público que nada tuvo que ver con el "festejo" organizado por el descenso de River, algo sobre lo que la policía y la dirigencia tenían pleno conocimiento. Pero como siempre en el fútbol, y aunque sea un lugar común, pagan justos por pecadores. Así, Boca jugó a puertas cerradas, probablemente por primera vez en su historia. Una escenografía poco común para el andar también poco común, de un Boca que tiene todas las fichas puestas en la Copa Libertadores.

La gran gesta Xeneize es la Copa. Y, en ese ámbito, se vienen 180' infartantes minutos frente a Newell's. Pero Carlos Bianchi no quería resignar más posiciones en el torneo. Por eso, el duelo ante Colón era importante. Boca jugó bien y está vez, además de merecer ganar, como ante Belgrano y Estudiantes, ganó. Colón fue el rival con el que Boca rompió su malefecio. Maleficio roto del que no pudieron gozar sus hinchas, ya que La Bombonera lució triste: sin hinchas, con lluvia, ni siquiera el HD le dejaron a los Xeneizes. Vacío sí, pero último jamás.

La victoria sirve con un sólo fin: no emular a River en eso de salir cola en el torneo. Boca suma 13/42 puntos. Poquísimo para un equipo que siempre está obligado a salir campeón y que encima es dirigido por Bianchi. Números que no importan, en tanto y en cuanto, la Copa Libertadores siga siendo algo posible. Newell's, el rival, sí que pelea los dos torneo. Y encima, para los dos, Martino utiliza apellidos muy parecidos. Así, NOB ayer se quedó sin nafta. Boca no tiene ese problema, porque en la lucha local está lejísimo. Pero tampoco la pavada: salir último, no.

Por eso, el 1-0 contra Colón tiene mucho de desahogo. El Xeneize le sacó seis a Argentinos, colista del Final, pero con un partido más. Partido que el Bicho jugará el lunes, ante Belgrano. Pero lo importante para Boca no está los fines de semana, pero sí entresemana. NOB llega cansado, los titulares de Boca, en cambio, hoy entrenaron porque ayer habrá jugado uno o dos, no más.

¿Qué pasará si NOB lo deja sin Copa a Boca? Quizás ahí estos números deshonrosos para Boca cobren real significado, de lo contrario, el torneo Final habrá sido la ofrenda que Boca realizó para dar pelea de verdad en la contienda continental. Esta a 180' de volver a meterse entre los cuatro de América, y eso sus hinchas, los mismos que ayer se quedaron afuera alentando o desde cualquer televisión, lo valoran. El aura de Bianchi hará que si Boca queda eliminado, estos números no pasen de una pésima campaña. Pero eso sí, último no. Jamás.

Poco tiene que ver aquellos muchachos que se colgaron del alambrado con la B y la Banda Roja, cargando a River. Ese accionar, digitado, armado y premeditado, conllevó la suspensión por una fecha de La Bombonera. Suspensión que se cumplió con un Boca-Colón a puertas cerradas, sólo con 22 futbolistas, los suplentes, Bianchi, Morant, la terna arbitral,el cuarto árbitro y los periodistas. Nada más.

Sin embargo, y acá va el detalle más irrisorio, el partido sin público contó con 700 efectivos. A todas luces una exageración que no se entiende, por ningún lado. No llega a haber 700 personas que puedan estar, legalmente, en la cancha, pero hay 700 efectivos. Sabemos que nunca los números del operativo son los reales, pero así haya 400, 300 efectivos…¿para cuidar a quien? Si ni los fantasmitas estuvieron…

Varios hinchas de Boca se convocaron para quedarse en las afueras de La Bombonera para alentar y hacer escuchar la pirotecnia. “Nunca jugarás solo”, era el lema. Claro, hay una gran porción del estadio y del público que nada tuvo que ver con el “festejo” organizado por el descenso de River, algo sobre lo que la policía y la dirigencia tenían pleno conocimiento. Pero como siempre en el fútbol, y aunque sea un lugar común, pagan justos por pecadores. Así, Boca jugó a puertas cerradas, probablemente por primera vez en su historia. Una escenografía poco común para el andar también poco común, de un Boca que tiene todas las fichas puestas en la Copa Libertadores.

La gran gesta Xeneize es la Copa. Y, en ese ámbito, se vienen 180′ infartantes minutos frente a Newell’s. Pero Carlos Bianchi no quería resignar más posiciones en el torneo. Por eso, el duelo ante Colón era importante. Boca jugó bien y está vez, además de merecer ganar, como ante Belgrano y Estudiantes, ganó. Colón fue el rival con el que Boca rompió su malefecio. Maleficio roto del que no pudieron gozar sus hinchas, ya que La Bombonera lució triste: sin hinchas, con lluvia, ni siquiera el HD le dejaron a los Xeneizes. Vacío sí, pero último jamás.

La victoria sirve con un sólo fin: no emular a River en eso de salir cola en el torneo. Boca suma 13/42 puntos. Poquísimo para un equipo que siempre está obligado a salir campeón y que encima es dirigido por Bianchi. Números que no importan, en tanto y en cuanto, la Copa Libertadores siga siendo algo posible. Newell’s, el rival, sí que pelea los dos torneo. Y encima, para los dos, Martino utiliza apellidos muy parecidos. Así, NOB ayer se quedó sin nafta. Boca no tiene ese problema, porque en la lucha local está lejísimo. Pero tampoco la pavada: salir último, no.

Por eso, el 1-0 contra Colón tiene mucho de desahogo. El Xeneize le sacó seis a Argentinos, colista del Final, pero con un partido más. Partido que el Bicho jugará el lunes, ante Belgrano. Pero lo importante para Boca no está los fines de semana, pero sí entresemana. NOB llega cansado, los titulares de Boca, en cambio, hoy entrenaron porque ayer habrá jugado uno o dos, no más.

¿Qué pasará si NOB lo deja sin Copa a Boca? Quizás ahí estos números deshonrosos para Boca cobren real significado, de lo contrario, el torneo Final habrá sido la ofrenda que Boca realizó para dar pelea de verdad en la contienda continental. Esta a 180′ de volver a meterse entre los cuatro de América, y eso sus hinchas, los mismos que ayer se quedaron afuera alentando o desde cualquer televisión, lo valoran. El aura de Bianchi hará que si Boca queda eliminado, estos números no pasen de una pésima campaña. Pero eso sí, último no. Jamás.