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Boca se copó desde el corazón y el fútbol de Silva

Se merecía esa ovación el Tanque Santiago Silva viejo, porque es verdad que continúa peleado con el arco y todavía no pudo convertir con la camiseta de Boca, pero se sacrifica por el bien común del equipo y esta noche fue una clara demostración. El Xeneize se sobrepuso a la expulsión de Leandro Somoza en la primera mitad, y gracias a dos asistencias geniales del Pelado, consiguió un triunfo importantísimo sobre Arsenal por 2-0 con goles de Pablo Ledesma y Juan Sánchez Miño. Con los dos triunfos sobre el conjunto de Sarandí, se encaminó en el grupo luego de un flojo comienzo.

[caption id="attachment_47187" align="aligncenter" width="464" caption="Sale Silva y La Bombonera le rinde tributo."][/caption]

En un partido clave para pensar en la clasificación a la siguiente fase, Julio César Falcioni decidió romper el mediocampo habitual del equipo campeón y metió a Ledesma en lugar de Diego Rivero, un cambio necesario para tener un socio de Riquelme en la mitad y un volante con mucha más llegada al gol que el Burrito. Sin embargo, la presencia de Ledesma y de Román no le aseguró la tenencia del balón a Boca en los primeros minutos del partido, y era Arsenal el que sorprendía partiendo del manejo de Carbonero en el mediocampo y de Luciano Leguizamón en el ataque.

Pero a los 36 minutos del primer tiempo llegaría la clave del partido con la expulsión de Somoza. El volante central se tiró a los pies de Carbonero y Patricio Loustau decidió sacarle la segunda amarilla en una decisión dudosa. Falcioni se vio forzado a rearmarse en la mitad de la cancha. Ledesma siguió parado por la derecha, Erviti hizo una especie de doble cinco con un Riquelme un poco más adelantado, y Mouche se paró como volante por izquierda dejando a Silva solo en el ataque.

[caption id="attachment_47188" align="aligncenter" width="590" caption="Silva hizo jugar. El gol ya va a llegar."][/caption]

Sin embargo, la expulsión de Somoza perjudicó el manual clásico de Arsenal. Porque Boca se vio obligado a meterse un poco más atrás y le dejó el manejo de la pelota al equipo de Sarandí, algo a lo que el conjunto de Alfaro no está acostumbrado. Entonces se fueron al descanso igualados en cero, con la sensación de que Boca iba a tener que dejar el alma para conseguir una victoria.

Falcioni no hizo ningún cambio y Boca, con un hombre menos, fue mucho más que Arsenal. Nunca dejó de atacar, de buscar, y de querer el gol. Además supo suplir la baja de Somoza con una entrega en conjunto notable, jugando un verdadero partido de Copa Libertadores.

Y a los cuatro minutos llegó el gol a través del volante por el que apostó Julio César Falcioni. Silva aguantó la pelota en el área el tiempo necesario para que le pase Riquelme por detrás y lo habilite con un taco formidable, Campestrini le sacó el remate a Román, pero en el rebote apareció Ledesma para poner el 1-0 en un partido complicado.

Luego llegó quizás el momento más complicado para el Xeneize, porque Arsenal se decidió a buscar el empate en la Bombonera y llenó de centros a la defensa de Boca. Alfaro puso a Emilio Zelaya para sumar un nueve más y a Adrián González para aprovechar su buena pegada. Pero Boca se defendió bien, y cuando quedaba poco entró Sánchez Miño en lugar de Mouche para cuidar la banda izquierda y cerrar el resultado.

Llegaba el final del partido, y nada hacía peligrar el arco custodiado por Agustín Orión. Para colmo, con el último aliento, clausuró el encuentro con otra aparición estelar de Santiago Silva. El delantero la peleó solo en el ataque en una contra, aguantó la pelota y habilitó de manera fantástica a Sánchez Miño para que éste convierta ante la salida de Campestrini. Boca cerraba el partido con el 2-0 y Silva se ganaba el merecido reconocimiento de toda la Bombonera y de sus compañeros que lo abrazaron inmediatamente en el gol.

[caption id="attachment_47189" align="aligncenter" width="590" caption="Ledesma ya anotó el 1-0. Fiesta en La Bombonera."][/caption]

Sobre el final salió Riquelme para que regrese Cvitanich luego de su lesión, y Silva se fue ovacionado y en su lugar ingresó Nicolás Blandi, otro que volvía de la lesión. Esta vez no necesito de un gran Román para que maneje los hilos, sino que con el apoyo de su gente, y un equipo que mostró carácter ante una parada brava, le alcanzó para casi asegurarse su pase a los octavos de final. El próximo encuentro será ante el Fluminense en Brasil, y luego recibirá al débil Zamora en el encuentro más accesible del grupo. Boca necesitaba una victoria y con más alma que fútbol pudo conseguirla.

Se merecía esa ovación el Tanque Santiago Silva viejo, porque es verdad que continúa peleado con el arco y todavía no pudo convertir con la camiseta de Boca, pero se sacrifica por el bien común del equipo y esta noche fue una clara demostración. El Xeneize se sobrepuso a la expulsión de Leandro Somoza en la primera mitad, y gracias a dos asistencias geniales del Pelado, consiguió un triunfo importantísimo sobre Arsenal por 2-0 con goles de Pablo Ledesma y Juan Sánchez Miño. Con los dos triunfos sobre el conjunto de Sarandí, se encaminó en el grupo luego de un flojo comienzo.

Sale Silva y La Bombonera le rinde tributo.

En un partido clave para pensar en la clasificación a la siguiente fase, Julio César Falcioni decidió romper el mediocampo habitual del equipo campeón y metió a Ledesma en lugar de Diego Rivero, un cambio necesario para tener un socio de Riquelme en la mitad y un volante con mucha más llegada al gol que el Burrito. Sin embargo, la presencia de Ledesma y de Román no le aseguró la tenencia del balón a Boca en los primeros minutos del partido, y era Arsenal el que sorprendía partiendo del manejo de Carbonero en el mediocampo y de Luciano Leguizamón en el ataque.

Pero a los 36 minutos del primer tiempo llegaría la clave del partido con la expulsión de Somoza. El volante central se tiró a los pies de Carbonero y Patricio Loustau decidió sacarle la segunda amarilla en una decisión dudosa. Falcioni se vio forzado a rearmarse en la mitad de la cancha. Ledesma siguió parado por la derecha, Erviti hizo una especie de doble cinco con un Riquelme un poco más adelantado, y Mouche se paró como volante por izquierda dejando a Silva solo en el ataque.

Silva hizo jugar. El gol ya va a llegar.

Sin embargo, la expulsión de Somoza perjudicó el manual clásico de Arsenal. Porque Boca se vio obligado a meterse un poco más atrás y le dejó el manejo de la pelota al equipo de Sarandí, algo a lo que el conjunto de Alfaro no está acostumbrado. Entonces se fueron al descanso igualados en cero, con la sensación de que Boca iba a tener que dejar el alma para conseguir una victoria.

Falcioni no hizo ningún cambio y Boca, con un hombre menos, fue mucho más que Arsenal. Nunca dejó de atacar, de buscar, y de querer el gol. Además supo suplir la baja de Somoza con una entrega en conjunto notable, jugando un verdadero partido de Copa Libertadores.

Y a los cuatro minutos llegó el gol a través del volante por el que apostó Julio César Falcioni. Silva aguantó la pelota en el área el tiempo necesario para que le pase Riquelme por detrás y lo habilite con un taco formidable, Campestrini le sacó el remate a Román, pero en el rebote apareció Ledesma para poner el 1-0 en un partido complicado.

Luego llegó quizás el momento más complicado para el Xeneize, porque Arsenal se decidió a buscar el empate en la Bombonera y llenó de centros a la defensa de Boca. Alfaro puso a Emilio Zelaya para sumar un nueve más y a Adrián González para aprovechar su buena pegada. Pero Boca se defendió bien, y cuando quedaba poco entró Sánchez Miño en lugar de Mouche para cuidar la banda izquierda y cerrar el resultado.

Llegaba el final del partido, y nada hacía peligrar el arco custodiado por Agustín Orión. Para colmo, con el último aliento, clausuró el encuentro con otra aparición estelar de Santiago Silva. El delantero la peleó solo en el ataque en una contra, aguantó la pelota y habilitó de manera fantástica a Sánchez Miño para que éste convierta ante la salida de Campestrini. Boca cerraba el partido con el 2-0 y Silva se ganaba el merecido reconocimiento de toda la Bombonera y de sus compañeros que lo abrazaron inmediatamente en el gol.

Ledesma ya anotó el 1-0. Fiesta en La Bombonera.

Sobre el final salió Riquelme para que regrese Cvitanich luego de su lesión, y Silva se fue ovacionado y en su lugar ingresó Nicolás Blandi, otro que volvía de la lesión. Esta vez no necesito de un gran Román para que maneje los hilos, sino que con el apoyo de su gente, y un equipo que mostró carácter ante una parada brava, le alcanzó para casi asegurarse su pase a los octavos de final. El próximo encuentro será ante el Fluminense en Brasil, y luego recibirá al débil Zamora en el encuentro más accesible del grupo. Boca necesitaba una victoria y con más alma que fútbol pudo conseguirla.