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Boca derrotó a San Lorenzo y lo hundió en la pelea por los promedios

En un clásico caliente adentro y afuera, Boca derrotó a San Lorenzo por 2-0 en el Nuevo Gasómetro con goles del juvenil Sánchez Miño y de Pablo Mouche. Con este resultado, Boca quedó en lo más alto del torneo y extendió su invicto a 36 encuentros. Por el lado del ciclón, que terminó con dos jugadores menos, la derrota lo deja cada vez más comprometido con los promedios.

En un clásico caliente adentro y afuera, Boca derrotó a San Lorenzo por 2-0 en el Nuevo Gasómetro con goles del juvenil Sánchez Miño y de Pablo Mouche. Con este resultado, Boca quedó en lo más alto del torneo y extendió su invicto a 36 encuentros. Por el lado del ciclón, que terminó con dos jugadores menos, la derrota lo deja cada vez más comprometido con los promedios.

¡Cuánta desesperación San Lorenzo! El Ciclón está inmerso en una locura que parece no tener fondo, y esto queda en evidencia con la prepotencia de un Bueno que piensa que puede ganar el partido a lo guapo, con Ortigoza y Bottinelli nerviosos, alterados ante el mínimo roce, con la expulsión absolutamente justificada de Méndez, y con la poca generación de juego. A eso se suma Boca también, pero los de Falcioni ya nos tienen acostumbrados a la falta de volumen futbolístico y, sin embargo, tienen una base sólida que lo ayuda a crear una muralla inquebrantable, y una efectividad notable para golpear en el momento justo.

   Boca es así, sin jugar bien, sin Riquelme ni Schiavi, con Clemente y Rivero en el banco, con Cvitanich saliendo en el primer tiempo igual te demuele. Es verdad que continúa sin brillar, pero mantiene su valla invicta hasta el momento y ya se trepó a lo más alto del Clausura.

En la primera mitad, San Lorenzo manejó mejor la pelota pero fue Boca el que contó con las oportunidades más claras para convertir. Lo tuvo Silva con un cabezazo en su debut en el Clausura, pero Champagne le ahogó el grito con una atajada fantástica. Un tiro libre de Salgueiro que supo despejar Orión, fue lo único de los dirigidos por Madelon en aquellos 45 minutos donde la pelea y la pierna fuerte era la principal figura.

En el inicio del complemento, Bueno tuvo una tras un centro de Chávez, pero no estuvo fino y estuvo apurado como todos sus compañeros. Y esa falta de puntería fue aprovechada por Boca a los trece minutos. Kalinski se durmió y perdió la pelota con Ledesma, quién habilitó a un solitario Sánchez Miño, el juvenil espero que Silva se lleve la marca y luego remato de media distancia al palo izquierdo de Champagne para poner el 1-0 y así conseguir su primer grito en primera división.

   De ahí en más, San Lorenzo cayó en la telaraña que te impone Boca, y los de Falcioni jugaron tranquilos en el juego que mejor les sienta, el de cerrar la puerta y salir rápido de contra. Y así llegó el segundo tanto del Xeneize. El Pochi Chávez fue el comandante de una de esas contras, y habilitó a Rivero, quién con un centro le dejó la pelota a Mouche. El delantero se tomó su tiempo, y sorprendentemente no se apuró, para dejar en el piso a Champagne y convertir el 2-0 con un potente derechazo y así sentenciar el partido para su equipo.

Sobre el final, San Lorenzo fue puro nervio. Gabriel Méndez se fue expulsado luego de un tremendo patadón a Franco Sosa, y Bueno terminó llevándose a Insaurralde afuera, ambos expulsados por Pezzotta. Luego llego el enojo de los hinchas, que se fueron con la sensación de que serán seis meses a puro sufrimiento. Por el otro lado, la tensa relación entre Falcioni y los jugadores parece haber quedado en un segundo plano, y Boca comienza a mostrar los puntos fuertes que lo llevaron a ser campeón. Es cierto, es un equipo que no brilla. Pero lo que tiene le alcanza para mantener un invicto de 36 partidos, la valla invicta hasta el momento, y ser nuevamente el puntero del campeonato, Ahora se vendrá otro encuentro importante el miércoles ante Fluminense en la Bombonera, donde el Xeneize buscará dejar atrás el mal trago de aquel empate ante el débil Zamora.