Encontrarse con Escocia se sabia que iba a ser difícil, y terminó siendo un partido no aptos para personas con problemas cardiacos. El suspenso y la incertidumbre fueron protagonistas durante los ochenta minutos.

Los nervios vividos se olvidan inmediatamente al ver el resultados, Escocia 12-13 Argentina y con el un pie adentro de la siguiente etapa.
Desde el minuto cero era el partido más importante, el clima no fue el mejor amigo de los argentinos, una mala pasada hizo que el equipo jugara con viento en contra los dos tiempo y con el adicional de la lluvia que convirtió a la pelota en un elemento difícil de capturar.
Realmente difícil fue poder bailar al ritmo de Escocia todo el partido, acostumbrados a dominar el juego de mano, los dirigidos por Phelan sufrieron por demás el sometimiento del rival y jugaron durante más de medio partido con la angustia de estar casi eliminados de la copa del mundo.
Si bien en los números, Contepomi puso el 3 a 0 a menos de la mitad del primer tiempo, la pelota seguía en manos de los “otros” y seguiría así durante todo el partido, salvo algunas ráfagas que en donde los Pumas intentaban presionar.
Lo físico hizo recordar el partido de Inglaterra, y una vez mas tendríamos un costo que puede llegar a resultarnos caro. A los veinte minutos Juan Fernández Lobbe se lesiona y diez minutos después sale por un problema en la rodilla, más tarde se confirmaría un problema en los ligamentos dándole lugar a Genaro Fessia.
El primer tiempo terminó con muchas dudas, y dos bajas importantes, en primer lugar Fernández Lobbe y después Roncero que salió con desgarro en el aductor. En cuanto a lo deportivo, había un déficit, si bien en penales ambos equipos estuvieron parejos, Escocia superaba en line, en el scrum, y con el pie estaban más precisos, un penal y un drop le permitieron irse al descanso 6 a 3 arriba.
El segundo tiempo no tuvo muchos cambios, el viento una vez más iba a estar en contra y la lluvia empezaba a tomar cada vez más protagonismo. El cuento era el mismo, dominio de pelota con la mano, por ende, eran los que marcaban el juego, mientras que los Pumas defendían a puro corazón y si bien el resultado hasta el momento era el peor, la diferencia era mínima.
El cambio de Gurruchaga (que sumaba varios errores en el partido), por Lucas Gonzales Amorosino, marcaria un antes y un después. El ex Pucara le dio un poco más de ritmo y más tarde se convertiría en la figura heroica del partido.
Por momentos se presionaba, pero llegar al in goal parecía una utopía, Felipe tenia otra oportunidad para sumar con el pie, logro empatar. Poco iba a durar el resultado, ayudado con el viento Jackson suma un drop y pone a su equipo arriba otra vez.
Las patadas resultaron a favor para los dirigidos por Robinson y faltando veinte minutos una vez más con un drop obligaban a llegar al try, 12 a 6 y la victoria se empezaba a alejar de a poco.
Sin embargo iba a llegar la jugada final, obligados a apoyar empezaron a meter presión y no pararon hasta conseguirlo. Lucas Gonzales Amorosino fue esquivando escoceses y con la rapidez que lo caracteriza logro sobrepasar a los rivales y conseguir el try que con la conversión del capitán ponían el tanteador 12 a 13.
Los siete minutos restantes fueron agónicos, Escocia resurgió y no quería perder el partido que había sido de ellos, aún con el tiempo cumplido no bajaban los brazos, mientras tanto los argentinos pedían a gritos que la pelota termine fuera de la cancha.
Los partidos en los mundiales hay que ganarlos, no importa como, si bien Escocia fue superior, los Pumas resistieron y los números esta vez estuvieron con nosotros.
Dicen que la lluvia trae suerte, algunos creerán, otros no. Lo que importa es que los Pumas de a poco empiezan a demostrar que lo del 2007 no fue casualidad.



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