No es novedad que Lali trabaja desde muy chica junto a Cris Morena: Rincón de Luz, Floricienta, Chiquititas y Casi Ángeles. Este último formó la banda Teen Angels que fue exitosa en todo el mundo. Luego de su separación, Lali decidió comenzar su carrera solista haciendo música pop. Un estilo que por allá por el 2013, las adolescentes estábamos acostumbradas a escuchar principalmente en cantantes extranjeras, en su mayoría estadounidenses o inglesas. No era común ver una popstar argenta. Pero Lali optó por dar ese paso y junto a su primera canción “A bailar”, abrir el camino. 

Al mismo tiempo que Lali comenzaba con su proyecto solista, Tini protagonizaba la serie Violetta de Disney Channel que la impulsó a ser una estrella mundial. Su padre, Alejandro Stoessel, era productor. Luego de que terminara la serie, también dio sus primeros pasos como solista hasta consagrarse como Tini, sin necesidad de usar su apellido para saber de quién estamos hablando. Tini siguió su relación laboral con su padre hasta este año, cuando las cuentas no daban y tras una auditoría decidió romper el vínculo laboral con su familia. 

Para los medios, era el negocio perfecto vender como rivales a dos popstars femeninas jóvenes. Lali de un origen más humilde, oriunda de Parque Patricios. Tini de una familia tipo de San Isidro. Fandoms enfrentados, si escuchabas a una, prácticamente no podías escuchar a la otra. O escuchabas a los Redondos o escuchabas a Soda.

Los padres de Tini vieron esta rivalidad y aprovecharon para tirarle algún que otro palito a Lali. Pero ellas nunca se hicieron eco de estos comentarios, por el contrario Lali visitó el set de Violetta, compartieron encuentros y ambas han ido a ver shows de la otra. Siempre se elogiaron mutuamente y se trataron con mucho respeto. 

Cuando Lali se enfrentó a Javier Milei, la madre de Tini aprovechó a subir una foto de la boleta de La Libertad Avanza, e invitaron a Patricia Bullrich a los shows de su hija. Pero Tini nuevamente se diferenció este año publicando una historia de Instagram contra la Ley de Tierras que Bullrich impulsaba. 

Por más que afuera había mucho ruido, Tini en la intimidad de su casa miraba a Lali en la tele como hacíamos muchas chicas al salir del colegio. Mar, el personaje de Lali en Casi Ángeles, acompañaba todas nuestras meriendas. Así como luego Violetta acompañó las meriendas de las nuevas generaciones de niñas y adolescentes que la esperaban todas las tardes. “Lali te vimos crecer todos los argentinos, fuiste parte de mi casa, de mi living, de mis meriendas. Me acompañaste en muchos momentos desde que soy muy chiquita y para mi es un honor estar al lado tuyo”, expresó Tini en el show.

Y esas chicas tan jóvenes que nos acompañaban en la tele, hoy son mujeres que recorrieron mucho, y que tienen una voz que cada día se alza más. Cantar juntas, dedicarse unas palabras, contar que hablaron previamente y que lloraron por su encuentro, darse un abrazo frente a 80 mil personas… Tini agradeció a Lali y contó que creció con ella como todas las que estábamos ahí presentes en el público. Son pequeños grandes gestos que revolucionan a todo un sistema que nos quiere a las mujeres enfrentadas. Porque por algún motivo cuesta aceptar ver a dos mujeres exitosas en el mismo rubro que se lleven bien. 

La presentación en River recreaba la icónica performance de Madonna junto a Britney Spears y Cristina Aguilera en los VMAs, pero fue aún mejor. Porque no había ninguna cámara enfocando la reacción de un varón como Justin Timberlake. 

Marilina Bertoldi se sumó con su guitarra y vestida de negro como la reina del pop, Lali y Tini con vestidos de novia y velos que después revolearon. Tres mujeres referentes de la industria musical argentina haciendo una versión alucinante de “Like A Virgin” de Madonna. Y luego sólo Lali y Tini cantando “1Amor”, canción de Lali. 

Podríamos detenernos en la presentación, en la perfecta coordinación de la performance, en los vestuarios de Vero de la Canal, en la potencia de sus voces o en la guitarra de Marilina. Pero también podemos apreciar todo eso y más, porque traspasa lo meramente performativo. En un país de Boca-River este hecho marca un antes y después, ya no será Lali o Tini. Si no Lali y Tini, dos artistas talentosas y referentes de miles de personas, que crecieron junto a una generación y que nos representan en el mundo. Le cerraron la boca a todo aquel que las enfrentaba. Demostraron la potencia de la dupla y es un precedente para las próximas generaciones de cantantes femeninas. Por las niñas que fuimos, y sobre todo, por las mujeres en que nos convertimos. 

Periodista y productora de contenidos (Eter). Profesora de danza. Fanática de los recitales y la música en todas sus formas. Instagram: biaancappa / cronicarockera