Ball

Oberto y un sitio que continúa vacante

Tras retornar la pasada temporada a Atenas, Fabricio Oberto anunció su retiro definitivo de la actividad profesional. Desde su salida de la Selección, Argentina no ha podido encontrar un referente en la zona pintada. Por ello, ilusionan Marcos Delía y Matías Bortolín.

Finalmente el telón ha caído. La obra maravillosa protagonizada por un colosal intérprete ha llegado a su epílogo y se ha llevado los aplausos que su historia ameritaba. Fabricio Oberto ha abandonado definitivamente la actividad profesional y dejó un vacío difícil de llenar en el básquet argentino y una huella imborrable en la vida de este deporte en nuestro país.

No quiero jugar con la ansiedad de la gente, ya soy un ex jugador. Con esas palabras Oberto sentenció su fructífera carrera. Ese mismo círculo que comenzó y terminó en el mítico Atenas de Córdoba, el elenco más encumbrado de la Liga Nacional. La salida irrenunciable del oriundo de Las Varillas ha dejado anárquica la zona pintada para la Selección Argentina, que busca y busca pero no puede encontrar a un líder debajo del cristal.

El Pipa Gutiérrez fue MVP de la Liga Nacional en 2010/11 y 2011/12.
Pipa Gutiérrez, MVP de la Liga Nacional en 2010/11 y 2011/12.

Sin Oberto, los diferentes entrenadores han recurrido a diferentes hombres en la llave. Ante la falta de un referente en el puesto, el cuadro nacional ha optado por disponer en el parquet a cuatro jugadores perimetrales y un solo interno. Luis Scola se ha desempeñado en ocasiones como número 5, acompañado por un Andrés Nocioni transformado en ala-pivot.

No obstante, Scola es incapaz de evidenciar una imagen óptima en la pintura, ya que allí no puede lidiar frente a otros centros de nivel internacional. Su hipnotizador movimiento de pies le otorga recursos interesantes y ciertas soluciones, aunque su verdadero nivel aparece en su hábitat natural. El Pipa Juan Gutiérrez, figura fundamental de Obras Sanitarias, domina dicha demarcación, pero la diferencia física con algunos rivales internacionales lo colocan en desventaja.

Juan Manuel Torres, con pasado en Weber Bahía Blanca Estudiantes, ha sido convocado en reiteradas ocasiones a las selecciones juveniles. Hoy integra la delegación que disputa la Copa Stankovic en la lejana China. Su talla es tentadora (2.08 metros) pero sus 29 años dejan poco margen de progreso. En cuanto a su trayectoria en la escuadra nacional, ha intervenido en Sudamericanos, Panamericanos y Mundiales en la categoría Sub-21.

Parte del equipo que disputó los Juegos Olímpicos 2012, Martín Leiva (2.10 metros) también se ha entreverado en la complicada empresa de convertirse en el centro de la Albiceleste. Pero más allá de dominar en un cuadro jerárquico como Peñarol de Mar del Plata, no se ha podido ensamblar por completo en Argentina. En Londres fue el jugador con menos participación de la plantilla de Julio Lamas, con sólo dos encuentros y 15 minutos en su haber.

Battle, el extranjero más dominante de la LNB en los últimos años, ante Leiva.
Battle, el extranjero más dominante de la LNB en los últimos años, ante Leiva.

En años anteriores han surgido diferentes alternativas a la ausencia de pívots. En 2008 se especuló con la posible nacionalización del norteamericano Robert Battle, quien se ha erigido en el extranjero más dominante de la LNB en las últimas temporadas. Campeón de la Liga en 2007/08 (Libertad de Sunchales) y subcampeón en la campaña pasada con Lanús, expresó sus deseos de integrar la selección. A pesar de ser líder en tapas y rebotes en nuestro país, sus 2.04 metros tampoco otorgaban garantías para certámenes internacionales.

Allí aparecen las esperanzas de dos jóvenes gemas. Matías Bortolín prueba sus condiciones en el básquet de Austria y figuró como candidato en el último Draft de la NBA. Sus dos décadas y 2.07 metros encandilan y renuevan la esperanza. En tanto, Marcos Delía crece día a día en la Bombonerita junto a Boca en la Liga Nacional. Demasiados han colocado sus ilusiones en estos dos muchachos, quienes esperan un futuro promisorio en una posición que, sin Oberto, ha quedado acéfala.