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La Selección Argentina se despidió con un show de Messi en La Bombonera

De la mano del 10, Argentina goleó 4-0 a Haití en su despedida del país y emprende su viaje con Rusia como destino final. Rock And Ball te cuenta lo que se vivió en La Bombonera, en la fiesta argentina que tuvo tintes xeneizes.

Ir a ver a la Selección Argentina es absolutamente distinto que ir a cualquier cancha a ver a un equipo. Se produce un acuerdo tácito y momentáneo de que todos los presentes tiran para el mismo lado, mas allá de los colores que lleven dentro. Y aunque por un rato La Boca se tiñó de celeste y blanco, con camisetas y banderas, la barrabrava local se hizo sentir: canciones anti River (“somos todos argentinos, pero no somos gallinas“), pro Boca y hasta con mensajes a título personal (“Messi querido, la 12 está contigo“). Sin embargo, de a ratos también se entonaron cantos contra Inglaterra, Brasil y Chile.

El público en general optó por brindar reconocimiento a sus futbolistas preferidos. A la hora de anunciar titulares y suplentes, Wilfredo Caballero y Cristian Pavón por su condición de locales recibieron más aplausos que el resto. Javier Mascherano, en su partido 143 que lo convirtió en el argentino con más partidos en la Selección, también fue destacado. Pero nada fue comparable con la estruendosa ovación que recibió Lionel Messi. ¿Y para Jorge Sampaoli? Al ser nombrado el DT, pasó desapercibido. Ni apoyo, ni crítica.

El rock fue la música de ambiente durante el calentamiento, fiel al estilo del entrenador argentino. “Hablando de la libertad” de La Renga, “El farolito” de Los Piojos y “Religión” de Intoxicados fueron los tres temas, solo interrumpidos por un homenaje a los campeones del mundo en 1978 y 1986, y posteriormente por el siempre conmovedor himno nacional, interpretado por Soledad Pastorutti.

Rodó la pelota y en cancha finalmente estuvo Eduardo Salvio. Toto, ex Lanus y originalmente volante ofensivo, se ubicó de lateral derecho y realizó constantes desbordes. Aunque a la hora de atacar, Argentina se desplegaba: dos centrales y Mascherano, dos volantes internos, laterales proyectados, Ángel Di María abierto, Gonzalo Higuaín de 9 y Lionel Messi suelto. Para defender, parecía armarse un 4-3-1-2, pero se desdibujaba al ejecutar una presión tan intensa que a veces Masche terminaba en 3/4 de cancha.

El partido en sí fue monótono en su desarrollo. Supremacía total de Argentina, a partir de Messi: gol de penal a los ’15 del primer tiempo; otro de rebote a los ’12 del segundo, para concluir una jugada que él inició en conexión con Higuaín y luego Lo Celso; el tercero, un pase a la red, tras centro del ingresado Pavón; y pase filtrado para Sergio Agüero, quien también entró en el complemento.

Argentina se despidió al trote y con una sonrisa tras golear. La Selección volvió a sentir el afecto local, lo que se buscaba con este partido, y ya se marcha del país. Le esperan casi 10 días en Barcelona, luego amistoso en Israel y Rusia. Llega Rusia. Una nueva oportunidad para alcanzar la gloria mundial.