En un partido con mucho condimento de color, Boca y Belgrano terminaron igualando 0 a 0 en la Bombonera y de esta manera, el Xeneize no pudo aprovechar la oportunidad de sacarle ocho puntos de diferencia a sus inmediatos perseguidores. De todo modos, con el empate aumento diferencias y ahora le sacó seis puntos a Racing y a Atlético Rafaela. Sin embargo, lo malo para Boca no fue el resultado, Viatri y Riquelme se lesionaron y ambos tuvieron que salir reemplazados.
Zielinski había dicho en la semana que Belgrano era un equipo que jugaba mucho mejor en condición de visitante que como local. Y si bien esta tarde su equipo no se lució, el Pirata fue un equipo complicadísimo, duro y de marca férrea y áspera. Un equipo que se limitó a complicar los planes del Xeneize y a esperar detrás de mitad de la cancha para aprovechar algún que otro contraataque de la mano de Franco Vázquez o César Pereyra. Sin embargo Belgrano atacó demasiado poco, un solo disparo del Picante Pereyra a los 30 del segundo tiempo que controló Orión sin problemas fue lo más claro del visitante.

Boca nunca se sintió cómodo con el encuentro, la dura marca de los jugadores de Belgrano hizo complicar el juego de los dirigidos por Falcioni. Con sabor amargo, así se terminó despidiendo Boca. Porque si bien sigue puntero e invicto, teniendo en cuenta los resultados de sus perseguidores, dejó pasar la chance de escaparse a ocho puntos de diferencia y de esa manera encaminar un paso más hacia el título.
Mas allá de haber sido dueño del dominio de la pelota durante todo el partido, Belgrano fue el responsable para que Boca no genere tanto peligro en el arco de Olave, de gran tarea ante cada vez que le tocó trabajar.
Para colmo de lo complicado del juego, la lesión de Viatri demostró que la tarde estaba torcida para el puntero del campeonato. El delantero se lesionó solo en la rodilla izquierda cuando peleaba un balón por el costado izquierdo del ataque y debió salir reemplazado en el entretiempo con muchos gestos de dolor, en su lugar entro Nicolás Blandi para compartir el ataque junto a Darío Cvitanich. Pero para seguir demostrando que la tarde no era la ideal, a los diez minutos del segundo tiempo llegó la confirmación con la lesión de Juan Román Riquelme. El capitán Xeneize sintió un tirón después de probar de media distancia y exigir a Olave y pidió el cambio inmediatamente para preocupación de toda la Bombonera. En su lugar ingresó Leandro Gracián, para intentar hacerse cargo del juego de Boca y juntarse con Erviti.

Sobre el final del encuentro, Boca tuvo una catarata de llegadas: Una definición defectuosa de Blandi tras una gran asistencia de Cvitanich, un remate de Chávez, un disparo de Clemente y otra posibilidad para el reemplazante de Viatri. Pero cuando la cosa está torcida, poco hay para hacer.
Flojo el trabajo de Diego Abal, árbitro del encuentro. Dejó pegar demasiado a los jugadores de Belgrano, y además no sancionó dos penales claros a favor de Boca. Uno en el primer tiempo a Riquelme, y el otro en la segunda mitad a Erviti, que encima sancionó con amarilla al volante por una supuesta simulación.
Boca mereció la victoria, y aunque no jugó del todo bien, continúa en la punta del campeonato con seis puntos de ventaja sobre Racing y Atlético Rafaela. Sin embargo las lesiones de Viatri y Román dejaron un sabor aún más amargo del que parecía haber dejado el empate. Luego de una tarde tan accidentada, el punto no es mirado de mala manera, Boca aumentó la diferencia, continúa con la solidez defensiva, y mantiene su invicto, que ahora es de 21 partidos. Colón de Santa Fe será el próximo rival de los dirigidos por J.C. Falcioni, que buscarán volver a la victoria y encaminarse derechito hacia el título.



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