Los Pumas quedaron eliminados del mundial en cuarto de final y el pasó por la copa una vez más llena de orgullo a todos los amantes del rugby. Si bien el objetivo siempre es ganar y consagrarse campeón, para este equipo no existe reproche alguno, basta con ver lo que han hecho en cada partido para saber que se dio más de lo que podía.
La previa había sido por demás dudosa, el tercer puesto obtenido en Francia 2007 se transformo en un fantasma acosador. Santiago Phelan tomó un desafío por demás complicado. No solo era el cambio del cuerpo técnico sino empezar a armar un grupo nuevo.
En ese cambio se fueron referentes del equipo afuera y adentro de la cancha, ya no iban a estar las charlas previas de Pichot ni las inolvidables corridas de Corleto al In goal. Lo que seguía no iba a ser fácil, por delante el “Tati” tenia mucho trabajo. Transitó cuatro años en donde buscó jugadores y así empezó a armar su equipo, algunos nombres se repetían y otros eran nuevos. Ya en la cuenta regresiva se confirma la baja de Juan Hernández y parecía que las cosas se empezaban a complicar.
Sumado a eso en la gira no se obtuvieron buenos resultados y lo mostrado lleno de dudas a todos. Si embargo una vez comenzado el mundial, lo pasado fue pisado y comenzaron de nuevo. Los jugadores dieron el cien por cien en todo los aspectos.
Durante los cinco partidos disputados se sufrió la baja de dos jugadores fundamentales, el primero fue Gonzalo Tiesi que sufrió una rotura de ligamentos en la rodilla izquierda en el match ante Inglaterra, el segundo Juan Fernández Lobbe quien también padece una rotura de ligamentos, pero cruzados.
En el medio lesiones menores pero de cuidado, como la Felipe Contempomi, Ledesma, Roncero, Leguizamón quien padeció dolores en los tobillos y ni hablar de los golpes habituales con los que finalizaban en cada partido. Más allá de la entrega física, en el juego han mostrado un gran avance: el número de penales se redujo, el scrum en la mayoría de los partidos se convirtió en el arma principal y el tackle hizo que la defensa sea casi impenetrable.
El equipo técnico hizo un trabajo muy meritorio. Cargó la presión de los malos resultados previos y supieron hacerle frente a los conflictos. Pensó el equipo para revertir la situación y lo logró, pero ya en le primer partido tuvo que cambiar de esquema debido a las bajas y eso se repitió durante todo el mundial. La rotación de jugadores termino siendo positiva, no sólo sumaron minutos sino que demostraron estar a la altura de los partidos.
El próximo año se va a convertir en un antes y después, la cantidad de partidos aumentó y no solo tendrán más amistosos sino que disputaran el Cuatro Naciones que los igualará ante rivales como Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda. Con la confirmación de Argentina pasó a ser el Rugby Championship. De a poco lo logrado por esta generación va dando su frutos y van generando espacios en el rugby mundial.




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