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El Boca-River en números

Boca-River. River-Boca. El partido más esperado del campeonato terminó en empate, un 1-1 en La Bombonera que no dejó nada, sin embargo es el momento para empezar a cerrar este superclásico devaluado con números. No es casualidad que Sánchez haya desaprovechado el 2-0, porque también fue el jugador que más pases erró en River, como los defensores de Boca, que se equivocaron el veinte por ciento de las veces. Algunos no cabecean, otros tampoco se la dan a un compañero.

El final del partido terminó siendo una sorpresa, porque Boca, con muy poco, terminó siendo más que River en las situaciones de gol, porque terminó 6-5 arriba en ocasiones, en las que dos veces Barovero fue protagonista y Orión una sola.  Por lo hecho en la primera etapa, parecía que el Millo se iba a llevar el partido en todo lo que sea estadístico, pero se fue apagando y también terminó abajo en la cantidad de pases dados, aunque en la efectividad haya sido empate, ambos el 85 por ciento: Boca (193 correctos y 34 incorrectos) - River (182 correctos y 31 incorrectos).

No es casualidad que Riquelme siempre se tire a la izquierda cuando juega Clemente, ese es el lado de Boca. Hoy, sin ellos dos en cancha, Leandro Zarate (28) y Juan Sánchez Miño (24) fueron los dos jugadores que más tocaron la pelota en el equipo dirigido por Carlos Bianchi. Por el lado de River, Cristian Ledesma (30) y Manuel Lanzini (22) son los futbolistas que más participaron del juego del Millonario. Guillermo Burdisso (7) , ese que llegó al Xeneize por los vídeos de los goles que hizo, fue el que más pases erró, como Lanzini y Sánchez (6) en el visitante.

Se habló mucho de la ganas, que los clásicos se juegan con cuchillos entre los dientes, así fue. De fútbol hubo poco, pero el partido de las pelotas recuperadas lo ganó Boca, por poco, fue 36-35, con Federico Bravo (8) como estandarte de Boca y Cristian Ledesma (7) como bandera de River.

Se pegó y fue parejo, no como la pelea de Maravilla. Acá también ganó Boca, pero por la pierna fuerte 12-9 arriba, tres amonestados (Bravo, Silva y Fernández) y un expulsado (Burdisso), por el lado de River, cuatro amarillas (Mercado, González Pirez, Vangioni y Sánchez) y un técnico expulsado. Silva, Bravo, Fernández y Acosta, pegaron por dos cada uno, y se repartieron la mayoría de las faltas de Boca, por el lado Millonario, Sánchez y Mercado dieron por la misma cantidad.

Veo los números y me generan tristeza. Entre Boca y River, juntos, no llegaron a 400 pases correctos en todo el partido. Para que tomen dimensión de lo que estoy escribiendo, Newell's y Lanús tienen una media de 300 por fecha. Un solo equipo, en promedio, toca más la pelota que los dos equipos más grandes del país en noventa minutos.  El fútbol argentino, si quieren, se emparejó, porque los chicos se animaron a crecer y los grandes. Nada, esto.

Twitter: @Ibarraguille

Boca-River. River-Boca. El partido más esperado del campeonato terminó en empate, un 1-1 en La Bombonera que no dejó nada, sin embargo es el momento para empezar a cerrar este superclásico devaluado con números. No es casualidad que Sánchez haya desaprovechado el 2-0, porque también fue el jugador que más pases erró en River, como los defensores de Boca, que se equivocaron el veinte por ciento de las veces. Algunos no cabecean, otros tampoco se la dan a un compañero.

El final del partido terminó siendo una sorpresa, porque Boca, con muy poco, terminó siendo más que River en las situaciones de gol, porque terminó 6-5 arriba en ocasiones, en las que dos veces Barovero fue protagonista y Orión una sola.  Por lo hecho en la primera etapa, parecía que el Millo se iba a llevar el partido en todo lo que sea estadístico, pero se fue apagando y también terminó abajo en la cantidad de pases dados, aunque en la efectividad haya sido empate, ambos el 85 por ciento: Boca (193 correctos y 34 incorrectos) – River (182 correctos y 31 incorrectos).

No es casualidad que Riquelme siempre se tire a la izquierda cuando juega Clemente, ese es el lado de Boca. Hoy, sin ellos dos en cancha, Leandro Zarate (28) y Juan Sánchez Miño (24) fueron los dos jugadores que más tocaron la pelota en el equipo dirigido por Carlos Bianchi. Por el lado de River, Cristian Ledesma (30) y Manuel Lanzini (22) son los futbolistas que más participaron del juego del Millonario. Guillermo Burdisso (7) , ese que llegó al Xeneize por los vídeos de los goles que hizo, fue el que más pases erró, como Lanzini y Sánchez (6) en el visitante.

Se habló mucho de la ganas, que los clásicos se juegan con cuchillos entre los dientes, así fue. De fútbol hubo poco, pero el partido de las pelotas recuperadas lo ganó Boca, por poco, fue 36-35, con Federico Bravo (8) como estandarte de Boca y Cristian Ledesma (7) como bandera de River.

Se pegó y fue parejo, no como la pelea de Maravilla. Acá también ganó Boca, pero por la pierna fuerte 12-9 arriba, tres amonestados (Bravo, Silva y Fernández) y un expulsado (Burdisso), por el lado de River, cuatro amarillas (Mercado, González Pirez, Vangioni y Sánchez) y un técnico expulsado. Silva, Bravo, Fernández y Acosta, pegaron por dos cada uno, y se repartieron la mayoría de las faltas de Boca, por el lado Millonario, Sánchez y Mercado dieron por la misma cantidad.

Veo los números y me generan tristeza. Entre Boca y River, juntos, no llegaron a 400 pases correctos en todo el partido. Para que tomen dimensión de lo que estoy escribiendo, Newell’s y Lanús tienen una media de 300 por fecha. Un solo equipo, en promedio, toca más la pelota que los dos equipos más grandes del país en noventa minutos.  El fútbol argentino, si quieren, se emparejó, porque los chicos se animaron a crecer y los grandes. Nada, esto.

Twitter: @Ibarraguille