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Limp Bizkit explotó en el Malvinas Argentinas

Poco más de una hora y media les alcanzó a los de Jacksonville para confirmar su amor con el público argentino después un demoledor show que repasó temas de toda su discografia y, además, el single del nuevo álbum que sale el año que viene.

En el marco de un fin de semana largo a puro rock con presentaciones de bandas legendarias como Aerosmith y Whitesnake, en el primer día, y otras actuales con mayor proyección como Muse sumada a la trayectoria de Jane’s Addiction, en el segundo día, animaron el Personal Fest desarrollado en GEBA. Lejos de la zona de Palermo, en el barrio de Agronomia, cuando el lunes comenzaba lentamente a languidecer, poco a poco comenzaron a copar el micro estadio de Argentinos Juniors miles de fanáticos con remeras de Limp Bizkit. Ansiosos por la llegada de su banda favorita por segunda vez a nuestro país en sus casi veinte años de carrera, poco les importó que pocas horas después la mayoría de ellos tendría que levantarse para cumplir con sus obligaciones y agitó sin parar a lo largo de la hora y media de show, algo que dejó atónito al vocalista Fred Durst.

Todo empezó cerca de las ocho cuando Ubika, la agrupación telonera, dio comienzo a una fiesta que tendría su comienzo real cuando los iconos del new metal pisaran las tablas del Estadio Malvinas Argentinas apenas pasadas las nueve de la noche, el mismo recinto que los recibió poco más de dos años atrás en su primera visita a Argentina. Las luces se apagaron y al ritmo de una suave música ingresaron lentamente Sam Rivers con su bajo plagado de luces leds rojas, John Otto se sentó en su bateria, DJ Skeletor se acomodó tras sus bandejas y el gran Wes Borland, de riguroso blanco, tomó su guitarra y encendió su “armadura” de leds que cubría su cabeza y su antebrazo, ofreciendo un efecto de luces en cascada que casi lo hacia lucir como un robot. A la hora de arrancar, no escatimaron y jugaron una carta bien fuerte en la primera mano: “Alright partner…keep on rollin’ baby You know what time it is” canta Fred Durst en la intro de “Rollin’ (Air Raid Vehicle)” mientras todos pogueaban y movían su brazo imitando al inquieto cantante que bajo unas gafas de nieve, gorra, buzo con el nombre de su grupo y bermudas hardcore rojas se desplazaba con toda energía por  el escenario, nutriéndose de la energía que su público emanaba.

Tras “Hot Dog”, incluida en su disco del año 2000  “Chocolate Starfish And The Hot Dog Flavored Water”, quizá uno de los más exitosos, el vocalista presentó al tan excéntrico como talentoso guitarrista Wes Borland. El violero, que también tocó con Marilyn Manson, entre otros, merece un párrafo aparte. Su talento con las seis cuerdas es imenso, es dueño de una gran técnica que, en combinación con los sonidos de DJ Skeletor y sus efectos, genera paisajes musicales excelentes. Ni hablar de los arreglos y los riffs que dispara desde su guitarra, un fuera de serie. Siguieron con “Gold Cobra”, incluida en su último disco que lleva el mismo nombre, tras lo cual llegó el primer “ole ole ole ole Limp Bizkit” que dejó entre sorprendido y expectante al afeitdado Durst, que aprovechó para saludar a Sudamérica “Se siente bien estar acá. Gracias por recibirnos una vez más en su casa”. Argentina fue la primer parada de su tour en el continente, que incluye presentaciones hoy en el Teatro Caupolicán de Santiago, Chile y el sábado 19 en el Monsters Of Rock en San Pablo, Brasil. Luego, tienen planeados conciertos en Australia y una extensa gira por Europa que finaliza a fines de febrero en Londres.

Todo continuaba en su curso, la gente extasiada que llenó totalmente el campo del Malvinas no parecía cansarse ni sufrir el agobiante calor, ya que las rondas eran cada vez mas grandes por temas como “Bring It Back”“My Generation” y  “Livin’ It Up”. Luego, Fred consultó quien sabía la letra de “Ready To Go”, el sencillo que estrenaron a fines de julio que el grupo grabó junto a Lil Wayne  y que será incluido en su próximo álbum con nombre “Stampede Of The Disco Elephants”, que sale el año que viene. Acto seguido, un fan luciendo rastas y una remera de Korn subió al escenario para rapear, cantar y agitar junto a sus ídolos. Lo hizo muy bien y cumplió el sueño del pibe, que finalizó con un abrazo con el cantante y un fallido saludo al guitarrista. Otro hit de “Chocolate Starfish…” hizo estallar al estadio. Esta vez fue “My Way”, que terminó con Fred Durst afirmando “Gracias por tanto amor, son el mejor público del mundo. De Verdad!”. Después el casi cuarentón tiró“Los invitaría a todos a cenar luego del show… pero estoy roto”, como preámbulo del tema “I’m Broke”, desde su segunda placa “Significant Other” (1999).

Ya en la recta final, Sam Rivers disparó desde su bajo el comienzo de “Re-Arranged” seguida de una explosiva versión de “Killing in the Name”, cover de Rage Against the Machine, muy celebrado por todos. Antes de los bises, la archi-popular e infaltable “Nookie” fue otra demostración de lo que son capaces estos abanderados, junto a Korn, del movimiento New Metal que surgiera en Estados Unidos allá a mediados de los noventa. Tras un breve receso, Fred se sentó en las escaleras para cantar a solas, acompañado de una base de guitarras grabadas, el cover “Behind Blue Eyes” de The Who, inmortalizada en “Results May Vary”. A su lado apareció sentado el baterista John Otto, quien abandono los parches por un rato para ver más de cerca al público al menos unos instantes. Acto seguido, comenzó a sonar “Take A Look Around”, aquella de la banda sonora de “Mission: Impossible”, uno de los puntos más altos de la velada que incluyó sentada generalizada en el campo antes del pogo del final. Tras saludar y agradecer, el último ataque fue con “Break Stuff” para ponerle la frutilla al postre en lo que fue otra noche inolvidable, que terminó al ritmo de “Stayin’ Alive” de los Bee Gees (si, leyeron bien) mientras Fred saludaba a su gente.

De esta manera pasó Limp Bizkit nuevamente por Argentina, quizás un poco tarde, ya que no están en su pico de éxito como agrupación, tal como sucediera a fines de los noventa. También podríamos reprocharles que no hayan hecho “Faith” “Pollution”, pero estaríamos siendo injustos. Sin embargo, con la vuelta de Wes Borland al grupo hace pocos años para completar la formación original, estos cuarentones, que fueron la banda de sonido en la adolescencia de muchos de los presentes, intentan renovarse a través de su música para volver a editar material del nivel que ya supieron sacar aunque esta vez más maduros y sin la furia de la juventud.

Twitter: @damianbasile

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Lista De Temas:

01. “Rollin’ (Air Raid Vehicle)”
02. “Hot Dog”
03. “Gold Cobra”
04. “Bring It Back”
05. “My Generation”
06. “Livin’ It Up”
07. “Ready To Go” (Con Un Fan)
08. “My Way”
09. “I’m Broke”
10. “Re-Arranged”
11. “Killing in the Name” (Rage Against the Machine Cover)
Bises
12. “Nookie”
13. “Behind Blue Eyes” (The Who Cover)
14. “Take a Look Around”
15. “Break Stuff”

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Fotos: NM Fotografía

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Damian Basile
Periodista. Rock y deportes. Primero colecciono, luego existo. Fotógrafo aficionado. Amo la música en todos sus formatos, pero Agapornis es mi límite. Guns ‘N Roses mi religión. Fanático de Eros Ramazzotti, vengan de a uno. dbasile@rockandball.com.ar