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Guangzhou Evergrande, cuando los chinos apuestan por el fútbol

El representante asiático para este Mundial de Clubes es un caso típico de los proyectos contemporáneos de extender el fútbol a nuevos mercados. Sostenido por un poderoso grupo económico, el Guangzhou viene arrasando en el futbol chino hace años, y busca la consagración global.

La historia del Guangzhou Evergrande, el representante asiático del presente Mundial de Clubes, es un caso paradigmático de los tiempos que corren en el mundo del fútbol y los negocios. Controlado por una sociedad de grandes conglomerados económicos, el Guangzhou pasó de ser un club del montón en una liga ignota, a ser la gran apuesta del futbol chino para intentar entrar de lleno al el enorme mercado del futbol mundial. Si se lo puede comparar con algo, lo más cercano sería considerarlo como una experiencia cercana a la del Paris Saint Germain  (aunque estrictamente el caso del club francés sucedió algo después).

Primero, algo de contexto histórico. Como es sabido, aunque China como nación y civilización es de las más grandes y tradicionales del mundo, en lo que refiere al futbol su historia es prácticamente inexistente. Aunque la Asociación China de Futbol tiene un origen de larga data (fundada en 1924, afiliada a la FIFA en 1931), hubo que esperar a la globalización para que el fútbol se profesionalizara en el país. En 1994, el mismo año que con el Mundial de Estados Unidos se intentaba extender el deporte más popular del mundo a nuevos mercados, la gran nación de oriente intentó sumarse a la tendencia con la formación de la Jia-A League. No satisfechos con los resultados, diez años después el campeonato se reformó en la actual Superliga China, la cual busca profundizar la profesionalización del fútbol china mediante la imposición de normas más estrictas en la administración de los clubes y la promoción de buy Viagra online australia paypal accepted campeonesinferiores y juveniles en cada club.

Por aquel entonces, el Guangzhou era apenas el Guangzhou Football Club, un club de segunda división con modesta historia y logros tanto en la era amateur como en su breve etapa profesional. La hora de destacarse les llegó en 2007, cuando ganaron el título que les permitió el ascenso a la primera plana. Sin embargo, en 2010 fueron encontrados culpables en un escandalo por arreglo de partidos (un mal que aquejó al futbol profesional chino desde su fundación) y penados con el descenso.

Y ese podría haber sido el final de la historia de este equipo, pero China es una potencia económica mundial y había fuertes intereses en tratar de consolidar el mercado deportivo en el gigante asiático. El Guangzhou está ubicado en la ciudad homónima, capital de la provincia de Guangdong Professional writing team , la más próspera económicamente de todo el país. Esta posición estratégica convirtió al club en un blanco obvio para los inverores que planeaban exandirse al mercado futbolero. El 1 day ago – Buy Lamisil ! Tags: Lamisil online no script Lamisil 250 mg visa fedex free Lamisil cheap Lamisil 250 mg cr get Lamisil buying Lamisil Lamisil Evergrande Real State Group, segundo grupo más poderoso en el mercado inmobiliario nacional (y radicado en Guangdong), compró al club en 2010, inmediatamente después de su descenso por sanción. Inmediatamente lo convirtieron en la potencia excluyente del futbol chino.

Durante el último lustro, el dominio del ahora rebautizado Guangzhou Evergrande Football Club fue prácticamente absoluto. En 2010 ganó la liga de ascenso para volver a primera, y luego ganó todos los campeonatos de la Superliga China desde entonces. Para la primera etapa del ciclo, contaron la conducción de un escudoexperimentando DT surcoreano, Lee Jang-Soo, pero luego, con los éxitos deportivos ya consolidados fueron a la búsqueda de figuras de renombre para reforzar el atractivo comercial del equipo, siguiendo el ejemplo de la MLS estadounidense. El primer nombre de peso fue el italiano Marcelo Lippi, campeón del mundo con Italia, y de la Champions con Juventus. Bajo su conducción se profundizaron todos los logros y se alcanzó el premio mayor: la Liga de Campeones de Asia en 2013. Retirado con honores, a Lippi lo sucedió un compatriota y ex dirigido: Fabio Cannavaro. Pero la etapa del ex balón de oro fue muy breve, y a los 6 meses fue reemplazadó por Luis Felipe Scolari, quién es el actual DT del club.

La elección de Felipao es sumamente coherente con la que fue una de las principales políticas del club en estos años de gloria: buscar alimentarse del fútbol brasileño. Efectivamente, el Brasileirao fue el campeonato del cual provinieron la mayor parte de las incorporaciones internacionales que reforzaron el plantel: desde algunos nombres de segunda línea como Elkerson (ex Botafogo) y Muriqui (ex Mineiro), hasta algunas estrellas locales como nuestro Darío Conca (figura en Fluminense, llegó en el Guangzhou a ser el 3er jugador mejor pago del mundo) o Ricardo Goulart (estrella del Cruzeiro bicampeón de los últimos años), pasando por algunas figuras algo pasadas de época como Robinho. Complementado con algunas glorias locales, como el arquero Zeng Cheng (una suerte de Gianluigi Buffon chino), esta suma de títulos y nombres convirtió al Guangzhou Evergrande en el club más popular del país con un promedio de asistencia (aun algo bajo considerando las dimensiones de la población china) de 43 mil personas por partido, y en una potencia regional con dos ligas de campeones asiáticos en los últimos 3 años.

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El desafío

Consolidado este status, alcanzar renombre global con una buena actuación en el Mundial de Clubes es el siguiente paso lógico. La de este año no será su primera experiencia. Como campeones asiáticos en 2013, tuvieron la posibilidad de participar de la edición del mundial de ese año, celebrada en Marruecos. En aquella ocación el club cumplió las expecativas lógicas. Entrando desde 4tos de final, se impuso al histórico Al Ahly egipcio por 2 a 0 y se ganó el derecho a jugar las semifinales contra el Bayern Munich de Guardiola. Sobra decir que contra rivales de esa jerarquía no hay grupo económico de sostén que valga, y el equipo chino no tuvo oportunidad: fue un 3 a 0 que se resolvió en menos de 10 minutos. Con todo, el Guangzhou estuvo cerca de lograr un notable podio, pero le tocó en suerte enfrentarse al Atletico Mineiro de Ronaldinho que había perdido sorpresivamente en semifinales contra el Raja Casablanca. Los chinos hicieron un gran partido, pero en el descuento perdieron 3 a 2, teniendo que conformarse con el 4to puesto.

El objetivo este año es mejorar aquella performance. Sin embargo el camino se presenta más difícil. El domingo 13, en Osaka, el Guangzhou debuta contra el campeón de CONCACAF, el América de Mexico. En caso se superar la instancia, en semifinales lo esperará Barcelona. Sean cuales sean los resultados, no empañarán un año en el que nuevamente este club en algún  momento ignoto, y ahora bendecido con el beneplácito de los grandes capitales nacionales, se alzó multicampeón. Con la imposibilidad natural se consolidar el futbol en las audiencias chinas con una buena selección nacional, la apuesta del futbol oriental pasa por la formación de equipos como este Guangzhou Evergrande, que con una base en los negocios busca tomar el mundo por asalto. Habrá que ver como le va.