Voces

Campestrini: “Nunca le di lugar a los amigos del campeón”

Charla mano a mano con el arquero del Puebla de México, para recorrer la carrera del nacido en San Nicolás.

Cristian Campestrini espera con la pava lista para sacarla de la hornalla y el mate preparado. El frío en Capital Federal golpea en la cara, a lo que rápidamente sale el comentario de la diferencia que vivía él en México, explicando que allá con 15 grados se abrigan como si estuviesen en pleno invierno de Argentina.

En el Puebla, el arquero vivió grandes momentos y algunos no tan gratos, pero lo que más le sorprendió fue la tranquilidad que había entre las hinchadas. El primer ejemplo que recordó: “En uno de los primeros partidos con Puebla enfrentando al América, en el Cuauhtémoc había más hinchas nuestros que de ellos“, comentó sobre algo impensado para el fútbol argentino.

Lo máximo que llegué a sufrir fue un insulto característico, el cual la Federación Mexicana intentó parar, sancionando a los clubes pero no hubo éxito. Estando allá, gané en tranquilidad pero extrañando siempre al fútbol argentino“, agregó. Pudo levantar la Supercopa de México y jugar la primera fase de la Copa Libertadores siendo eliminado por Racing. Participación histórica para el club.

No todas fueron buenas ya que pocos podrán olvidar la distracción que tuvo ante Chivas y el momento tenso, pero gracioso a la vez, con Matías Alustiza cuando fueron parados por la policía local. Entre risas, comentó: “Todo arrancó cuando un compañero al salir de la práctica nos cruza el auto en forma de broma. En ese momento el “Chavo” saca el arma de juguete y por ese motivo fuimos perseguidos varias cuadras por camionetas, mientras que no tomábamos recaudo de que debíamos parar, hasta que se nos puso de frente una camioneta con un policía en el techo apuntándonos”. Algo que por suerte, solo quedó en una anécdota.

Volviendo a los comienzos de Campestrini, el oriundo de San Nicolás, tuvo un paso por Argentino de Rosario, club donde también fue parte, en otra época, Jorge Sampaoli. “Nunca escuché su nombre, pero lo enfrenté cuando jugue ante la U de Chile. Además, compartí plantel en Arsenal con  Gustavo Canales que estuvo con él en Chile y me contaba lo obsesivo y detallista que era“.

Al tocar el tema de la Selección Argentina, fue inevitable no hablar de su paso por la albiceleste con Diego Maradona y Alejandro Sabella. “Disfruté de todo pero trataba, en cada momento que se podía, de quedarme con algún recuerdo que tenga el escudo de la AFA. Y también les di la camiseta de Arsenal a los utileros del predio“, recordó lo que es común en los jugadores citados para representar al país. Todo eso fue posible por su gran momento en Arsenal, donde era dueño y patrón del arco. Además de ser el capitán del equipo.  Yendo a las entrañas del club, Campestrini eligió como palabra clave y fundamental “La tranquilidad que teníamos los jugadores. Tanto en el día a día como en cada detalle. Nunca sufriamos insultos a ningún jugador del plantel, y hicimos una verdadera fortaleza al Viaducto sin importar los nombres de los rivales“. Agregando qué: “Nadie era más que nadie

Ese plantel ganador, contaba con nombres que luego fueron protagonistas en cuadros importantes y de renombre. Lisandro López y Franco Jara al Benfica, Darío Benedetto de gran paso por México y actualmente goleador en Boca e Iván Marcone en Lanús, entre otros que formaron parte de la historia más rica del club de Sarandí. Por eso, mostró su asombro al ver el momento del club, al borde del descenso: “Nosotros peleábamos cada torneo que jugamos y ahora no solo que no está en la lucha sino que ni participa tan seguido de copas internacionales. Sumado a que entraron en la dura lucha por mantener la categoría“.

Al momento de elegir un técnico en su carrera, el ex Almirante Brown no dudó: “Me quedo con Gustavo Alfaro y sumo al podio a Francisco “Chiqui” Arce con quien estuve un corto periodo por Olimpia, pero pese a eso rescato el trato para con todo el plantel sin discriminar entre titulares y suplentes“. El futuro lo encuentra en un papel de segunda importancia: “No me veo como entrenador sino siendo parte de un cuerpo técnico junto con Aluztiza y Mauro “Pitu” Cejas. Y también avisó: “No descarto una posible vuelta al club de mis amores (Arsenal), pero siento que todavía estoy para dar un paso más en mi carrera”.

Todo tuvo un puntapié, y el de él fue en Rosario Central, donde compartió plantel con grandes nombres, entre ellos, Juan Antonio Pizzi y Omar Palma entre otros. “Ya no hay límites, no saben parar todo lo que se vive en la ciudad“, explicó en referencia a la locura con cual vive Rosario el fútbol y ni hablar los clásicos. En torno a esto, aclaró: “En ningún momento de mi carrera sufrí algún tipo de mal momento con barras“.

Campestrini es fanático de los tatuajes, al punto de no saber la cantidad que tiene hecha en el cuerpo, y comparte tatuador con Messi. Cada uno de los que tiene representa y tienen un significado muy particular para él. Con respecto a la música, La 25 es la que se destaca por sobre el resto, sin dejar de lado a la cumbia que siempre dice presente en un vestuario.

Reflexionó: “No me han quedado grandes amistades dentro del mundo del fútbol, ya que me considero un tipo muy silencioso. Por eso nunca le di lugar a los amigos del campeón. De esta manera, se podría decir que en ese punto fui un poco más selectivo pero manteniendo gran relación con todos los que  compartí un plantel“.

Pensando en lo que viene, Cristian Campestrini sabe que todavía tiene mucho para dar. Y por eso dice: “Cualquier arco, no importa el nombre del club, es lindo para atajar“. Para poder de esta manera poder aportar su experiencia, categoría y liderazgo en cualquier plantel.