Coberturas

SUEÑO DE PESCADO, ¿QUÉ LES VAN A VENIR A HABLAR DE AMOR?

A base de trabajo en equipo, unión y amor, la banda platense presentó el sábado su tercer material discográfico, Sangre en tus Luces, en el Estadio Cubierto Malvinas Argentinas, con un fervor y adrenalina que hicieron que su noche sea de todos.

Sueño de Pescado
Sueño de Pescado

Los sueños truncos, la injusticia, las madrugadas sin parar, los fantasmas del pasado, la amistad, la familia pero también la humildad, la genuinidad, transparencia, perseverancia y permanencia; hicieron que estos pibes de La Plata, no quebraran, abrazaran a la gente que carga sus mismos fantasmas para creer, crear, gestar y hacer realidad este sueño. Que es de ellos, pero también de todos los que dijeron “Acá estoy”.

7 de octubre de 2017.

Soleado con aire fresco, ese aire que te pega en la cara, te recorre todo el cuerpo y te sacude para recordarte que estas vivo. Y un cardumen, euforizado y ansioso, que no ocultaba sus emociones ni en las redes sociales ni en la vida real.


La previa se vivía desde unos días antes, como si la vida se fuera a terminar ese mismo sábado después del show. Sueño de Pescado es sinónimo de familia y eso se dejó entre ver en La Paternal y alrededores donde, desde temprano, se iba gestando una especie de “asado de domingo (sábado) en familia”. La congregación de gente, hizo que se cortaran las calles aledañas al Estadio y así, al mejor estilo de barrio, el humo de los puestos de chori y patys se mezclaban con las banderas, los cánticos y la venta de merchandising no oficial. Se mezclaba con los abrazos y la risa de la gente, que para esa altura ya iban pasando de mano en mano vasos y botellas cortadas con alguna bebida espirituosa para calmar un poco la ansiedad que los consumía por dentro.

Las puertas se abrieron a las 19:30hs para que el ingreso sea tranquilo. A medida que ibas ingresando, se palpitaba todo: amor, adrenalina, felicidad y emoción. Esa mezcla de sentimientos que sólo se sienten cuando se siente de verdad. Las banderas colgadas desde las plateas que rodeaban todo el Estadio creaban un clima que hacía mucho no se sentía en el ambiente del rock.

Las luces se apagaron a las 22:00hs, los cánticos se sentían como un grito desgarrador de felicidad, la adrenalina invadía los cuerpos y Sueño de Pescado salió al escenario con toda la euforia que se necesita para llevarse por delante un Estadio casi repleto. Y ahí estaba el cardumen y ahí estaban de nuevo los pibes de La Plata, regalando un universo de emociones y educando con ejemplo desde arriba del escenario.

“Mil Pasos”, “Nube Negra”, “Fantasmas” y un enganchado de Dejarlas Sangrar” y Probaste un buen dolor”, dieron inicio a la noche que parecía, no iba a querer hacerse amiga del adiós. “Buenas noches Malvinas, esto es increíble, hoy estamos acá porque no hemos tenido muchas opciones. Tuvimos un año muy picante como grupo. Nosotros no tocamos rock para estar adelante de un montón de gente y que nos aplaudan, sino que la idea es generar un cambio en el concepto que hay de la movida y lo tenemos que hacer entre todos, dijo Manuel Rodríguez, la voz del grupo, previo a que Estrellas muertas”, uno de los tesoros del último álbum, haga vibrar a miles de almas.

Un escenario imponente con una escenografía impactante a cargo de Mayra Villarreal, dejó a más de uno con la boca abierta cuando en el centro del escenario, se vislumbró la tapa del nuevo disco. Los laterales del escenario sirvieron a modo de pantalla en las cuáles se proyectaban imágenes del show y las letras de las canciones; de las plateas laterales salían demonios inflables dándole un marco onírico e imaginario. El show contó con muchos invitados de bandas amigas que dijeron presente en la noche de Sueño en Malvinas y antes de presentar al primero de ellos, Manu sostuvo que “A los barrio de La Plata siempre nos costó mucho llegar a Capital. Nuestra idea siempre fue abrir las puertas al rock autóctono de la ciudad de La Plata cuando tenemos estas oportunidades”, y pidió un aplauso para Gastón Lagana, Hernán Gil y Rodrigo Acosta, integrantes de La Smith, con quien tocaron Barcos Hundidos.

El rock como contracultura está empezando, muy de a poco, a volver a ser respetada como antes. El rock invita a las masas a involucrarse, a luchar por distintas causas. El Rock está volviendo a ser una forma de resistencia desde la cultura; y en este marco, el sábado, en Malvinas, se volvió a escuchar el pedido de aparición con vida de Santiago Maldonado previo a que sonara Vuelvo y el pedido de libertad para Pato Fontanet. El show continuó con Cámara Oculta”, Maquinado”, Paso en Falso” y Stoned” con Fernando “Cocucha” Hortel de La Vieja Biz.  

Los días previos al show fueron marcados por un momento difícil que la banda tuvo que superar. Martín Marroco, bajista del grupo, reemplazado en esta ocasión por Nicolás Barrientos, músico de Tallando el Elefante, fue apartado tras una denuncia realizada en las redes sociales por violencia de género. Minutos antes que sonara Mi cielo te dejé, Manu Rodríguez, le dedicó unas palabras “está canción la escribí con un amigo que hoy no está, con todo el amor del mundo por todo lo que pasamos, se la dedico al gordo Marroco: ‘te obedecí hasta donde pude, mi genio amor’, como dijo el Indio”. Y dio pie al tema en el cual compartió micrófono con Beto Olguín de Los Pérez García. El primer bloque se cerró bien arriba con Revancha” que tuvo como invitado especial al Gato Luengo de Gol.

El receso dio lugar al anuncio de sus dos próximas fechas, el 18 de noviembre en Córdoba y el 9 de diciembre en el Microestadio de Atenas en La Plata. Luego de 10 minutos que sirvieron como bocanada de aire para volver a la cancha con las energías renovadas, se vivió uno de los momentos más emotivos de la noche. En tiempos donde prima la desesperanza y la apatía, se recrudece el individualismo y la falta de perspectiva reduce la esperanza de que ocurra algo mejor, Manu pisó el escenario con su hija en brazos, diciendo “Por ellos, que son el futuro” y cantó Ojos de Ventanal, a corazón abierto.

Continuaron con La Espera, Sueño por Sueño y Ladran Sancho quién tuvo como invitado a Lucas Pigueiras de El Buffo y Marcos Ricco de Perro de Presa. Siguieron con Buscan, Sombras y Carcelero tema en el cual subió a tocar Ale Kurz de El Bordo.

Sonaron “Pude” y Los años ligeros”, y entre tema y tema se escuchó “Por enseñarnos a vivir de nuevo, muchas gracias”. A más de uno se le cayó una lágrima, se le puso la piel de pollo, más de uno abrazo con fuerzas al que tenía al lado y sonrió cómplice, más de uno volvió a creer. El show continuó con Venganza Primavera y para reivindicar que el rock no está perdido invitaron al escenario a Manuel y Fermín López Terrizzano de Escalópez. Definitivamente, el futuro llegó hace rato.

Se sentía que el final estaba llegando, y fue de la mano de Sangre en tus luces, dedicada a toda la gente que no tiene careta y que sabe que la vida pasa por el corazón; Rock sin vuelo” y Todo se va”, para las personas que ya no están físicamente con nosotros pero que nos acompañan siempre.  Los papelitos inundaron el Estadio, la banda con sus familias y todo el staff arriba del escenario sin poder creer lo que estaban viviendo y miles de almas debajo sin poder contener las emociones y las lágrimas, daban cierre a una noche que, sin dudas, va a quedar en la historia de la banda platense; pero también en los miles de corazones que dijeron presente. “Con el corazón y los pies sobre la tierra los necesitamos acá. ¡Muchas gracias!” fueron las palabras de cierre de Manu Rodríguez. Sueño de Pescado, volvió a escribir la historia.

Ni los pequeños inconvenientes de sonido que, fueron arreglados rápidamente, ni los episodios de robo y violencia a los cuáles Manuel Rodríguez enfrentó con entereza demostrando total repudio a los mismos, pudieron opacar las dos horas y medias de show con 27 temas que recorrió toda la trayectoria de la banda. Un show inolvidable que fue transmitido en vivo por Streaming, a través de las cuentas oficiales de Facebok y Youtube.

La venganza fue visceral, mostrando una realidad totalmente cruda. Fue, literalmente, lo más parecido a una cachetada al rock nacional. El Siglo, fue un grito ahogado de miles de almas buscando y mostrando una realidad paralela para encontrar un equilibrio. La Sangre marcó el camino para encontrar el norte, dónde su única brújula fue el corazón y el alma. Los hombres se hacen con honor y pactos se sellan con sangre porque son personas que comparten fortalezas y debilidades, dolor y éxtasis, sentimientos y sensaciones. Se reinventaron y nos reinventaron. Esta trilogía de Venganza, Siglo y Sangre definió una nueva manera de ver la realidad que nos rodea. Una realidad mejor se asoma y lo único que nos queda es aferrarnos a lo que se hace con el corazón.

¿Qué le vas a venir a hablar de amor a ellos que creyeron en su sueño, apostaron y nunca supieron quebrar? ¿Qué le vas a venir a hablar de amor si son una banda que te inspiran a creer, sabiendo que cuando uno cree, crea? ¿Qué les van a venir a hablar de amor al cardumen? Si cada vez que suena Sueño de Pescado el corazón les late cada vez más fuerte; si cada vez que escuchan “Todo se va” y “Los años ligeros” tienen una sonrisa con los ojos llenos de lágrimas; si cuando están felices no pueden parar de cantar y bailar “Venganza Primavera” y “Mil pasos”; si cada vez que suena “Probaste Un buen dolor”, “Estrellas muertas” o “Sangre en tus luces” se quedan sin voz; si cada vez que sienten que se están hundiendo, escuchan “Revancha”, “Pude” y “Ojos de Ventanal” y todo pasa, pero de verdad que pasa. ¿Qué les vas a venir a hablar de amor? Si todos sienten que están abrazando el sueño cada vez más fuerte.

Esto es amor y familia.

En un mundo de todos contra todos, Sueño de Pescado.

¿Qué les van a venir de hablar de amor?

Por Florencia Zufiaurre

Fotos de Cinthia Anabella Fotografía