Coberturas

Un verano al calor de Onda Vaga en el Parador Konex

La banda uruguaya se presentó nuevamente en Ciudad Cultural Konex, esta vez en su edición veraniega, para refrescar a todos aquellos que se quedaron en la ciudad.

Onda Vaga por Chivi Marcote.
Onda Vaga por Chivi Marcote.

Para apaciguar los calores intensos de la Capital en estas fechas, nada viene mejor que una buena cerveza y un buen recital. Y qué mejor que moverse al compás de esta banda que mezcla exitosamente la cumbia con el reggae, tanto como a la rumba con el rock. Así fue el primer show de Onda Vaga en el Parador Konex, a puro ritmo, baile y magia.

La elegida para comenzar fue la mística “Leona”, seguida de “El Estupor” y “El As”, pertenecientes a su último álbum de estudio OV IV. A continuación, con su magnética percusión y vientos el conjunto puso a bailar a su público con “Va al Oeste” enganchada a la pegadiza “Gilda”

En la lista siguieron “Cómo que no”, la historia de los pibes de la esquina que pone a cantar a todo el mundo, “El Fantasma” y “En Cueros” que no se quedaron atrás. Ya entrados en calor, todos comenzaron a saltar con “Cuadradito”, seguido del gran hit “Tataralí” de su tercer disco Magma Elemental.

“La Maga”, “Revolución” y “Así” fueron tan sólo el preludio a lo que sería uno de los mejores momentos del show, en dónde el público empezaba a apropiarse de las canciones con cuerpo y alma para hacerse uno con el sonido. “Será que estás ahí” y “Te quiero”, de las más melosas, fueron interpretadas a puro pulmón por los presentes.

“El Barrio”, uno de los éxitos de su último disco, junto con la melancólica “Despedida” dieron cierre a lo que fue la primera parte del show en donde los músicos pararon menos de dos minutos para un breve descanso, porque, ahora sí, se vendría la verdadera fiesta.

El momento del pogo se desató repentinamente con los primeros acordes de “A la mierda”, una de las más esperadas y que ciertamente tomó a más de uno por sorpresa. Inmediatamente después sonó “Vayan a ser” que no permitió que nadie descanse, ni mucho menos, deje de saltar. “¿Qué quieren escuchar ahora?” preguntó Marcos Orellana, a lo que efusivamente todos contestaron “¡Mambeado!”, siendo ésta la décimo novena canción de lo que de ahora en más sería una lista improvisada.

Una ronda gigante se comenzaba a formar de a poco en el centro del patio, la cual estallaría a medida que las cuerdas de “Cartagena” comenzaran a acelerar. “Gracias por acompañarnos en este viaje tan incierto” expresó alegre Marcos y preguntó “¿Quieren que toquemos una más?” ya anunciando el inminente final del show. La respuesta fue obvia.

La voz principal miró cómplice a sus compañeros, tomó el micrófono nuevamente y preguntó: “¿Se bancan una lenta?”. Esta fue la cuestión que dividió las aguas después de tanta fiesta. Más allá de la aprobación de la mitad de los presentes, nadie se quedó sin cantar “Rayada” seguida de “Continente de perlas”. Para dar por finalizada la noche nuevamente hablándole a su público, Marcos les habló sin dudarlo “Acuérdense de que pelear por los derechos del otro es pelear por los de uno, las mujeres y los trabajadores necesitan apoyo”, y se despidieron con esta contundente frase seguida de “El Experimento” que se llevó el último gran pogo de la noche.

Fotos: archivo por Chivi Marcote.